Alergias a los gatos: Qué es un mito y qué es un hecho

A través de los años se ha creado cierto misticismo alrededor de los gatos.

Sobre el cuidado de estos felinos hay muchos mitos, desinformación y conceptos erróneos por las alergias que pueden despertarse con su presencia.

Vayamos a las preguntas básicas y separemos los hechos de los mitos, para poder conciliar la paz con estas mascotas en el hogar.

¿Cuáles son los síntomas de alergia ante los gatos?

Lo primero es aprender a identificar las señales básicas de alergia hacia los gatos.

Existen muchas formas en las que una alergia puede manifestarse, variando de persona en persona y la intensidad de la misma.

Entre las manifestaciones más comunes están los estornudos, la congestión nasal, tos, picor o lagrimeo en los ojos, e irritación en la piel.

La alergia a los gatos puede presentarse desde la niñez o, como ocurre con todas las alergias, se podría desarrollar con los años.

Por otra parte, algunas personas presentan síntomas inmediatamente luego de ser expuestas al gato. Sin embargo, otras pudieran expresar indicios mucho tiempo después del contacto.

Si sientes que alguien en casa o tú presentan algunos de los síntomas tras llevar un gato al hogar o visitar una casa donde tengan gatos, no desesperes, te ayudaremos.

Desmontemos algunos de los mitos, para poder convivir en armonía con estos felinos.

¿El pelo de los gatos genera alergias?

No, el pelo de los gatos no es el causante de las alergias.

Esta quizás es la falsa creencia más popular hoy en día.

En la caspa de los felinos se encuentran proteínas inocuas que son en realidad las que sensibilizan el sistema inmunológico de algunos seres humanos.

Falsamente, se le ha atribuido al pelo el origen de la alergia porque al este desprenderse del gato, se desprende también la capa de piel muerta o caspa, llevando las partículas alergénicas por todo la casa con mucha facilidad.

¿Pueden mejorar las reacciones alérgicas?

Sí, es posible que la reacción alérgica disminuya teniendo el cuidado suficiente.

Gracias a estudios se pudo determinar cuál era la causa exacta de este malestar, y hay varias medidas que pueden tomarse para reducir considerablemente los niveles de alergia.

En el mercado existen algunos productos de limpieza para gatos como toallitas húmedas, purificadores y aspiradoras específicamente para el aseo de los gatos que pueden resultar bastante eficientes cuando se les utiliza de forma frecuente y combinada.

Te dejaremos algunas sugerencias, que podrán ser útiles para llevar una vida tranquila en tu hogar junto a tu gato.

1. Mantener muebles y pisos limpios

Los muebles de la casa suelen ser el lugar favorito de los gatos, así que inevitablemente estos se llenaran de partículas alergénicas. Aspirar a profundidad y periódicamente debe convertirse en una rutina. Lo mismo con el piso, mantenerlo aseado es la mejor idea si no queremos complicaciones de salud. Las alfombras, por su parte, requieren un esfuerzo y dedicación extra de nuestra parte, ya que, dependiendo del tipo de tela, es el lugar donde es más difícil sacar toda la caspa de gato, así que considerar sacarla de casa no estaría mal.

2. Asea a tu gato

Para las personas que sufren de alergia a los gatos, es necesario generar una dinámica de aseo al felino, más allá de la que él mismo es capaz de proporcionarse naturalmente, pero que le genere comodidad a ambos. Hay una diversa oferta de lociones que pueden aplicarse en el pelaje del gato para reducir los niveles de caspa, inofensivas para ellos y para ti. Sumado a esto, como mencionamos, hay toallitas húmedas (similares a las de los bebes, pero para gatos) que resultan grandes aleados en mantenerlos limpios. Para eliminar el pelo que les sobra, también puedes ayudarte con un cepillo para desecharlos más rápido y evitar su contacto en muebles, piso o paredes.

3. Purificadores de aire

Si tienes un nivel de alergia media o alta hacia los gatos considerar adquirir un purificador de aire puede ser un paso estratégico para lograr una buena convivencia con tu mascota. Los purificadores logran tomar todas las particulares alergénicas que quedan suspendidas en el aire y las eliminan, dándote un aire más limpio. Hay sistemas de filtros especializados para mascotas que hacen incluso la tarea mucho más fácil, lo que lo hace una buena inversión a largo plazo.

4. Cada quien en su lugar

Es importante que no dejes subir a la cama a tu gato si tienes síntomas de alergia fuerte. Es una decisión difícil, pero es un paso que hay que tomar para no terminar con toda la cama y sabanas llenas de caspa de gato. Ofrécele una cama cómoda a la mascota para que entienda que ese es su lugar. Hay opciones lavables e incluso hipo-alergénicas bastante atractivas.

5. Mantente limpio

Para frenar los ataques de alergia por gatos, una buena medida a tomar es evitar a toda costa el contacto de tus manos hacia tu cara y ojos luego de haberlos acariciado, ya que tú mismo te generarías el síndrome de picor de ojos, que pone a los ojos llorosos e hinchados. Sabemos que es inevitable querer mimar a tu mascota, pero entre menos tiempo este en tu piel la caspa, la saliva y el pelo del gato, mejor. La práctica de lavarte las manos luego de finalizar una sesión de cariños, es un paso sencillo, pero que suma a la lucha para liberarte de la alergia.

Las mascotas aparte de acompañarnos ofreciéndonos alegría y amor, también nos ayudan a reducir la ansiedad y el estrés. Por lo tanto, estableciendo y siguiendo una rutina de aseo para vivir libre de alergias es asunto posible. Solo se necesita constancia y dedicación para que ambos puedan convivir con libertad y sin preocupaciones dentro del hogar.

¡Las mascotas se convierten en pura terapia!

©Mejoraire | Bethania Yánez

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